El Enroque de OpenAI (lección de estrategia)

San Altman, el CEO de OpenAI (y la forma favorita actual de perder el tiempo de millones de emprendedores), se ha asociado con…

… Jony Ive, ex-director de diseño de Apple (que ahora tiene un estudio de diseño independiente con una web prácticamente vacía pero que firmará contratos de muchos ceros solo porque es él).

¿Para qué se han asociado?

OpenAI quiere crear un «wearable» para su inteligencia artificial.

Algo que están denominando como un dispositivo de:

«Computación Ambiental»

Algo que no dependa de la forma de un smartphone, una pantalla, y las convencionalidades habituales.

Algo que interactúe con el entorno y lleve incorporando al Asistente Virtual definitivo que te facilite la vida.

Podría ser un colgante…

Podría ser una pulsera…

Podrían ser unos auriculares inalámbricos…

O podría ser la combinación de todo eso.

En definitiva tiene toda la pinta de que será algo rollo wearable de «HER», esa película de ciencia ficción más o menos distópica que nos avanzó el futuro mucho más de lo que creíamos.

No sé.

Sea lo que sea espero que no pierdan la oportunidad de llamar al dispositivo:

«AIPod»

Juas!

Nah en serio.

Con lo que te tienes que quedar de todo este movimiento es:

¿Por qué OpenAI quiere crear un nuevo dispositivo?

¿Por qué no quieren depender de los smartphones?

Ya tienen un producto ganador, hiper popular, que será integrado en cualquier cacharro.

¿Por qué meterse en este fregao?

Pues porque Apple y Google tienen un monopolio compartido.

Como el de Coca-cola y Pepsi.

Y luego está Windows, de Microsoft. Que aunque son socios, podrían no serlo en el futuro.

OpenAI después de todo necesita una máquina, un hardware, para funcionar.

Entonces, si de verdad quieren petarlo y tener el control de todo, necesitan crear algo que sea 100% suyo, donde no dependan de nadie, estén al mando, y puedan tomar todas las decisiones favorables a ellos.

Es algo que parece muy lógico pero la realidad es que la mayoría de la gente no lo hace.

La mayoría de la gente no crea algo «suyo».

Ocurre mucho en este negocio de las newsletters, marketing directo, copy…

Al final casi todos están rulando software en la maquinaria de otros.

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