El Gran Hermano Corporativo

A lo mejor te ha pillao despistao, pero que sepas que ya existen las pantallas transparentes.

Sí, esas que salían en casi cualquier peli de ciencia ficción.

Las pantallas tipo Minority Report.

Los coreanos las tienen a punto de caramelo.

The Future is Now.

Y… ¿qué aportan a nuestras vidas?

Pues eso…

Que son… transparentes.

Cuestan un potosí y, como es obvio, no pueden reproducir el color negro.

Pero por lo demás, toh igual.

A ver, tendrán sus usos guays.

Podrían ser las lunas de los coches. Porque así verías todo lo que pasa fuera y el GPS estaría integrado y geolocalizado en tu parabrisas.

Podrías ver realidad aumentada sobre la carretera.

Una flechaca roja animada justo encima de la salida de la autovía que siempre se te pasa.

Publicidad programática sobre cada edificio y tienda.

Recordatorios personalizados (de los de «eh, le has dicho a Brujita_69 que estoy preocupada porque no se ha metido en Zoom?») por tu gurú favorito para que te apuntes a un webinar cuando estás a 200 metros de casa.

Y otras maravillas como una película proyectándose mientras la Inteligencia Artificial conduce por ti.

Pero el uso más brutal yo creo que sería el que le darían las empresas.

Por lo siguiente:

Si trabajas con una pantalla transparente, literalmente, no tienes privacidad.

Nada de escaquearse con el Whatsapp abierto en una pestaña, el Marca en la otra, Skyscanner y Booking en incógnito…

Entonces todo el mundo vería si estás currando o no, a muchos metros de distancia, sin necesidad de software espía, lista negra de páginas web o aplicaciones capadas.

De un simple vistazo.

Sería un Gran Hermano corporativo.

Siempre y cuando dentro de 15 – 20 añitos todavía quede alguien que quiera ir a trabajar presencialmente a una oficina, claro.

En cualquier caso, mi humilde recomendación en este fin de semana monotemático sobre pantallas (no sé qué me pasa pero llevo 2 días que no puedo escribir de otra cosa)…

… Es que si no quieres arriesgarte a ser un oficinista observado en ese terrible futuro cercano, más bien te prepares para que lo que sea «transparente» para ti sea el mercado en el que te mueves.

En el que captas la atención. Entretienes. Y vendes.

Si quieres un rincón íntimo donde empezar a tomártelo en serio:

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