El secuestro (andalú) del año

En Málaga, tierra de Gurús…

… hace poco tuvo lugar un suceso.

Es surrealista y verídico. Pero no lo te lo creerás hasta que lo leas con tu propio cerebro.

Estás advertido.

Let’s go:

Resulta que un tipo (malagueño?) había pedido presupuesto a un fontanero.

Y el fontanero le dio el presupuesto.

Hasta aquí, todo normal. Cotidiano.

Entonces el potencial cliente vio el presupuesto y le pareció disparatado.

Caro no, carísimo. Un robo.

Pero tanto, tanto…

… Que se fue pa’ casa del fontanero, y le amenazó con hacer explotar una bombona de gas butano disparando un arma.

Se atrincheró con él y tuvo que venir la policía a negociar la liberación.

Tal y como te lo cuento.

En serio.

¿Ves?

Te dije que era surrealista.

Pero te aseguro que es cierto.

Es más, hay una segunda parte surrealista en la historia.

Y es que:

Resulta que el arma de fuego con la que amenazaba hacer explotar la bombona… ERA FALSA.

O eso decía él.

La policía no le creía.

Creían que a lo mejor era real y les estaba engañando.

Y como era peligroso, negociaron y negociaron durante horas por culpa de una pipa que seguramente había comprado en el bazar chino de enfrente por 2,50€.

No fue hasta que el secuestrador accedió a tirar la pistola de agua el arma de fuego falsa por la ventana para que la policía pudiera inspeccionarla que se pudo aclarar el asunto.

Entonces la policía entró y liberó al fontanero.

FIN.

¿Cómo te quedas?

Lo sé, quizá no ha habido nada más surrealista que involucre a un fontanero desde la peli de Super Mario Bros (1993).

Y sí, yo también perdí bastante fe en la humanidad.

Pero estas cosas están ocurriendo ahí fuera.

Y es una lástima que no las uses en tus emails, tus páginas de captación, de venta, redes y en lo que te dé la gana.

De verdad, una lástima.

Suscripción a la lista de correo